Se dice que las personas venimos al mundo porque tenemos una misión, un objetivo o intentamos encontrar una razón a nuestra existencia. Puedo decir que con el correr del tiempo me voy dando cuenta cual es mi misión: disfrutar de cada día como si fuera el último, porque por cada segundo que deseamos no existir estamos dejando pasar grandes aventuras.

24 oct. 2012

Un año.


Y sí, aunque no me lo crea todavía, hoy hace un año desde que te fuiste. Hace un año, el peor día de mi vida.  Todavía parecía ayer cuando estabas en la cocina dando tus paseos desde la punta  hasta la otra punta, como siempre hacías para que no se te quedaran los pies dormidos. Cuando yo me levantaba y te decía: Abuelo, buenos días; y tú me contestabas siempre con esa sonrisa tan tuya. Cuando por la tarde me sentaba contigo a hacer los deberes y siempre nos acabábamos riendo, porque ninguno de los dos sabía hacerlos. Cuando me pedías que te pusiera la radio, y yo siempre te decía, abuelo no que estoy estudiando. Ojalá estuvieras aquí, porque  desde luego te dejaría que la pusieras todas las veces que quisieras, con tal de que sonrieras. Cuando veíamos ese clásico, juntos. Cuando cogía a Kira y te la ponía en los brazos, y aunque no la pudieras ver, siempre con las manos mirabas si había engordado o si tenía el pelo largo; Kira, esa perra que cuando te fuiste, se le fue su gran amigo, porque te quería como el que más. Cuando me ponía  a tu lado para medirnos, y siempre me decías que había crecido. Cuando nos metíamos con abuela por la comida, tanto nos reíamos. Cuando me contabas tu pasado, esas historias tan buenas, o incluso cómo conocieras a abuela. O cuando….
Eses besos de buenas noches… Eses abrazos… Tú sonrisa. Lo que más añoro. A TI.
Han pasado tantas cosas desde que te fuiste … Cumpleaños, navidades, verano, enfados, llantos, alegrías –pocas-…
Como ves, cuando tú estabas, no era todo perfecto, pero tu intentabas que lo fuera. Que fuéramos felices.  Pero sin ti abuelo, todo cambió. Sí, yo también cambié y sobre todo aprendí que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde. Una parte de mi se fue contigo, porque noto que algo me falta, ese algo que antes tenía, que me completaba. Ojalá toda la fuerza que tenías tú, la tuviera yo, fuiste muy fuerte, mucho, incluso en el último momento. Recuerdo ese maldito 25/10/11 una y otra vez, siempre con lágrimas en los ojos, pero sonriente a la vez sabiendo que te fuiste rodeado de tu gente. Tú, mi segundo padre. Eras la parte esencial que unía a esta gran familia, por así decirlo. Te extraño, y mucho. No hay un día que no piense en ti, en todo lo vivido contigo. Fuiste el que me enseñó que nunca se hay que rendir, que hay que luchar por lo que realmente quieres, porque así lo hiciste tú. Nunca me fallaste, nunca abuelo. Espero que donde esteas, estés feliz. Todo lo que te quise y quiero significa más que las palabras puedan expresar. Abuelo, que espero que algún día  nos volvamos a reencontrar.  Yo te extrañaré, tenlo por seguro.

SIEMPRE, ABUELO, SIEMPRE.






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